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viernes, 22 de marzo de 2013

LES REVENANTS - De muerte...


Tenía el desgraciado pensamiento de que nada nuevo y rompedor iba a llegar a la pequeña o gran pantalla, por aquello de que todo está ya inventado, pero "Les revenants" es la ficción que ha borrado ese pesimismo de mi mente y lo ha hecho como una bofetada de esas que se propinan con ganas.

Imagina que alguien importante en tu vida que se ha muerto algunos años atrás aparece por la puerta de tu casa tan tranquilamente y retomando su vida en el mismo momento en que ésta llegó a su fin. Eso es lo que nos proponen los creadores de "Les Revenants", una ficción seriada francesa de lo más sorprendente.




Fue a través de una recomendación directa por lo que yo llegué a esta serie y teniendo en cuenta el juicio de dicha recomendadora y que no había visto ninguna serie francesa, decidí embarcarme en la pequeña aventura de descubrir la primera y única temporada hasta el momento de este proyecto. Ya no había marcha atrás, acababa de descubrir una pequeña maravilla que dejaría una profunda huella.

¿Qué me fascina de esta serie? Sinceramente, todo. Lo arriesgado, lo nuevo, lo fascinante, lo diferente, lo sorprendente, lo oscuro... Me parece alabable que en plena era de escasez de ideas en la que estamos inmerso nazca un producto como este. Creo haber leído por ahí que los americanos preparan su propia versión, una lástima, teniendo en cuenta que probablemente sirva para "destrozar" y "pervertir" de nuevo el talento europeo, ese continente que ellos miran por encima del hombro (cuando les conviene).




Es sin duda un halo de oscuridad que sobrevuela por los personajes, los espacios y las situaciones lo que hace muy atractiva la serie. Hay algo en el alma de la esencia que penetra muy hondo en todo incluyendo el espectador. Todo y todos resultan atractivos, cabizbajos y en definitiva, desalmados.


"Les revenants" llega como una recomendación imperativa que hago a todo aquel que lea este post y si en la segunda temporada se mantiene este nivel levantaré el sombrero ¡Larga vida a los fantasmas!

jueves, 7 de marzo de 2013

THE NEWSROOM - La calidad es noticia


¿Qué necesita una serie para convertirse en una pequeña obra de arte? Unos personajes acojonantes, una trama innovadora y con enganche, unos objetivos y metas a largo plazo y unas situaciones y diálogos llevados al límite y creados con maestría. Gracias Aaron Sorkin. Por regalarnos esta gozada y hacernos disfrutar durante los sesenta minutos de cada capítulo.

Una pareja protagonista carga sobre sus hombros un peso interpretativos y dramático bestial y unos secundarios de lujo completan la trama con un cuarteto o quinteto amoroso que trae mucha cola. Tengo que decir que desde "Mad Men" no había disfrutado tanto con un producto de la pequeña pantalla y "The Newsroom" me ha devuelto la fe y viene a demostrar que aún queda mucho por contar y por contarlo desde un punto de vista nuevo.




Despues de devorarme la primera y única temporada hasta el momento en un tiempo récord, no puedo quitarme de la cabeza momentos únicos e irrepetibles como el final del cuarto capítulo donde se lleva la tensión dramática a un nivel casi insostenible; o sin ir más lejos el pequeño regalo que Sorkin nos hace en el último capítulo al "homenajear" a la mítica "Sex in the city", pero desde un punto de vista muy suyo.

"The Newsroom" lo tiene todo. Es drama, es comedia, es amor, es potente, es comedida, es diálogo, es situaciones... en definitiva, ES CALIDAD. Esperemos que la segunda temporada sea igual o mejor que esta.

martes, 5 de febrero de 2013

HOMELAND - La patria de lo imprevisible

Si hay una serie que consiguió que me devorase sus dos temporadas casi sin pestañear esa fue "Homeland". Y es que hace ya mucho tiempo que un argumento no logra sorprenderme y menos mantener mi atención a unos niveles tan demenciales. Ya había oído hablar de ella, pero nadie me había preparado para lo que estaba a punto de ver.



¿Qué es lo mejor de esta serie? Sin ningún tipo de duda la "historia de amor" que mantienen los protagonistas; desde Hank Moody y Karen en "Californication" no había visto una relación tan destructiva y potente. Y es que la mezcla entre Brody y Carrie estalla en todas las escenas que comparten.

¿Quién es realmente Nicholas Brody? No paramos de hacernos esa pregunta y capítulo tras capítulo se nos van desmontando las teorías. ¿Cuántas caras puede tener un personaje? Desde luego este muchas y pocas buenas... Quizás me falte ver un poco de humanidad real en Brody, algo que nos ayude a conectar mejor con el protagonista y por lo que nos podamos identificar más.





¿Cómo de desequilibrada puede llegar a estar una mujer? Pues a través de nuestra protagonista Carrie nos damos cuenta de que mucho. Pero es tan fuerte la pasión y convicción que le pone a todo que no podemos evitar amarla sin reservas. Es uno de esos personajes femeninos que te enganchan y no puedes soltar.


El "nada es lo que parece" funciona muy bien en "Homeland", los guionistas tienen varios giros muy potentes preparados en puntos clave y además son capaces de engañarte en cierta manera y llevarte por caminos que no conducen a nada. Estoy deseando que llegue la tercera temporada y seguir disfrutando de lo que nos tengan preparado.

martes, 11 de diciembre de 2012

GREY'S ANATOMY - o cómo sobrevivir a una novena temporada


Y cuando ya pensaba que Grey's Anatomy estaba muerta y seca y que nada nuevo me podía ofrecer... PAM! Llegamos a un final de octava temporada impredecible (tras una lenta e insulsa octava temporada llena de personajes fantasma que poco o nada me decían) y a un arranque de novena temporada cuanto menos sorprendente.

Tras los primeros minutos del primer capítulo de la novena temporada, pude percibir algo diferente en el ambiente de la serie. Ahora todo era mucho más oscuro, mucho más turbio, mucho más "grey". Algo sobrevolaba por encima de todo y todos, pero por alguna extraña razón no acababa de explotar.


Los personajes estaban más cohibidos que nunca y el silencio decía más que la palabra, todo era cautela y todo era misterio en torno a la gran debacle que había supuesto ese accidente de avión. Los guionistas nos iban regalando pinceladas, pero yo esperaba más, esperaba que la trama llegase a uno de esos picos tan dramáticos a los que nos tenían acostumbrados y por fin llegó... se resistía pero uno a uno fueron explotando, uno a uno fueron sacando su mierda.





Tras deshacerse de varios personajes aprovechando el accidente de avión (muy acertada la muerte de una desaparecida Lexie Grey y de un sobre explotado Mark Sloan) los supervivientes pudieron ser dibujados mucho mejor y los guionistas los atacaron ferozmente destrozándolos y creando nuevos escenarios para unos y para otros. Soy especialmente fan de la situación a la que han llevado la relación idílica y perfecta de Callie Torres y Arizona Robbins, sin duda ellas son las más afectadas actualmente y estoy seguro de que su drama no ha hecho nada más que empezar y nos dará mucho juego.


Han sido muchas las veces que me he planteado dar puerta a esta serie y dejar espacio a una nueva para que entre, pero tras haber llegado hasta aquí y ver la propuesta de un Grey's Anatomy muy renovado, no pienso perderme ni un solo segundo de la novena temporada que promete y mucho...

lunes, 8 de agosto de 2011

CALIFORNICATION - Cuatro temporadas de tensión sexual


Una de las Seriedad-eS que he tenido más abandonadas desde su estreno es “Californication”, ya que al no ser una de mis preferidas, he ido aprovechando para verla cuando se me han acabado las series pendientes.

Y es que esta serie ya no es lo que era. Partió con una premisa muy interesante y se fue manteniendo durante las dos primeras temporadas, aunque en las dos últimas el nivel de las tramas ha bajado considerablemente. Pero… ¿qué la hace especial entonces? Unos diálogos brillantes y unos personajes de los que te enamoras desde el minuto uno.

Me parece simplemente brillante la relación que mantienen los dos protagonistas, Hank y Karen, y cómo los guionistas han sido capaces de mantenerla a lo largo de 48 capítulos sin que ésta pierda fuerza o se resienta. Hank y Karen tienen ese tipo de relación en la que no pueden vivir el uno sin el otro, pero en cuanto se juntan de nuevo algo lo estropea, una especie de amor platónico en el que ella siempre acaba dañada.


Becca, la hija adolescente de Hank y Karen, es uno de mis personajes favoritos. Es la típica chica problemática a la que salpica toda la mierda de sus padres, pero en ningún momento deja de ser adorable, además que los tres juntos como familia me encantan.


Otro de los personajes que se lleva la palma en cuanto a especial es el de Marci. Estamos ante una mujer extremadamente peculiar y muy característica. Marci consigue enamorar o consigue levantar el odio más absoluto, pero no es capaz de dejar indiferente, siendo también su relación con Charlie otra de las tramas arco más importantes a lo largo de las diferentes temporadas. Esta mujer ha nacido para estrellarse y estropearlo todo, pero tiene también la capacidad de recuperarse fácilmente.


El personaje protagonista, Hank Moody, ha evolucionado especialmente a lo largo de estas cuatro temporadas. Aunque no ha dejado en ningún momento de comportarse como un auténtico capullo fastidiándolo todo a la mínima de cambio, sí es cierto que ha cambiado mucho y ha ido recibiendo lecciones importantes a medida que la trama avanzaba. Y sobre todo Hank ha evolucionado mucho como padre, consiguiendo entender y apoyar mejor a su hija y ha ido descubriendo que aunque las mujeres son importantes para él no se deben convertir en el centro de su vida.

Supongo que habrá una quinta temporada, ya que Showtime no ha dicho nada de que se cancela esta serie. Personalmente no lo entiendo porque creo que es mejor darle una muerte medianamente digna a una serie y no seguir estirándola, además no puedo entender la decisión de cancelar “United States of Tara” y que “Californication” siga aún en antena.

Seguiré viendo esta serie probablemente hasta que se acabe definitivamente, aunque debo decir que el nivel ha empeorado, pero sigue habiendo un algo especial (sobre todo en los personajes y diálogos) que consigue que siga “enganchado” a ella.

martes, 31 de mayo de 2011

MAD MEN - El drama hecho perfección


“Mad Men” es sin duda la mejor serie que sigo actualmente. Bajo un halo de aparente calma y tranquilidad, los acontecimientos se suceden ante los ojos del espectador sin que parezca que pase nada realmente fuerte o impactante, pero todos los capítulos tienen el poder de dejarme con un sabor de boca extraño y es que para todos se reservan una imagen o frase final que me desarma.

Haber acabado hoy la tercera temporada me anima a escribir esta entrada, ya que encima “Mad Men” no es la típica serie que tiene una excelente primera temporada y después se desinfla. ¡No! “Mad Men”, mejora capítulo a capítulo y temporada a temporada, superando lo que parece insuperable y envolviéndonos en unas tramas nada obvias y muy bien desarrolladas.

¿Qué me enamora de esta serie? TODO. La estética años 60, el mundo de la publicidad, el protagonista (el grandísimo Don Draper), Betty Draper (la mujer de Don, el personaje más gris de todos), las tramas, los personajes… No en vano, “Mad Men” es una joya de la televisión actual.

Pues bien, esta temporada 3 viene marcada por grandes acontecimientos y muchos cambios, y los últimos capítulos son simplemente magníficos. No me puedo quitar de la cabeza cómo acaba el episodio 11, cuando los hijos de Don y Betty por “Halloween” van a pedir caramelos disfrazados y un hombre les dice: “¿Qué tenemos aquí? ¿Una gitana y un vagabundo?” Es entonces cuando el hombre repara en Betty y Don y les dice:
“¿Y vosotros qué sois?”. Ambos miran fijamente al hombre, totalmente desarmados: ellos son la viva imagen de una gitana y un vagabundo. Simplemente magnífico, la mejor frase que ha salido de la boca de ningún personaje en esta serie.

Para empezar me gustaría hablar de la relación de Don y Betty. Ambos han tenido sus más y sus menos en el matrimonio, de hecho durante la segunda temporada Don ha dormido fuera de casa durante un tiempo porque las cosas no iban bien, pero es en la tercera temporada cuando parece que esto ya no tiene solución, ni siquiera tener un nuevo hijo parece unirles.


Don es un mujeriego, siempre lo ha sido y siempre lo seguirá siendo Aunque ame y respete a su esposa y a su familia, la seguirá engañando, la gente no cambia tan fácilmente por nada y menos por nadie. Aunque Betty no se queda atrás, ya ha demostrado que puede echar una cana al aire y acostarse con un desconocido que se encuentra en un bar y en esta temporada ha ido mucho más allá, enganchándose de un hombre que consigue que ella tome la decisión de abandonar a Don.

Aunque los divorcios no son algo fácil en los años 60, Betty va a luchar para conseguirlo y seguramente tengamos una temporada cuatro en la que ambos harán sus vidas por separado y creo que los hijos tomarán un papel muy importante. De hecho, Sally ya ha demostrado en esta temporada que tiene su carácter y sus opiniones. No sé de dónde han sacado a una niña tan maravillosa, pero tiene un talento para la interpretación que ya quisieran otros.


Don Draper lleva a cuestas un gran secreto, el secreto que marca su vida y que marca quién es. Los espectadores vamos descubriéndolo poco a poco con él, pero nadie es partícipe de esta farsa de vida en la serie. Hasta que en esta temporada Betty decide abrir el cajón prohibido (siempre funcionan muy bien este tipo de cosas en las series) y se entera de todo. Aquí comienza la verdadera crisis: no sé con quién estoy casada, toda mi vida me has estado contado mentiras.

Betty es un personaje que me apasiona, debo reconocerlo. Me desconcierta. No sé si es caprichosa o es madura, de hecho no soy capaz de decir si es una buena persona, pero sí puedo decir que me tiene completamente enamorado. Tiene esa mirada que desarma, tiene ese carácter que desestabiliza, tiene lo que hay que tener, vamos.


Sin embargo Don Draper es mucho más claro, sí podría decir que es una buena persona, pese a que engañe a su mujer, sea despiadado en su trabajo, los guionistas han conseguido lograr un muy buen personaje con el que nos podemos identificar y al que queremos incondicionalmente, lo ha pasado mal y está pagando por todos sus errores, pobre hombre.


Peggy Olson, es sin duda otro claro ejemplo de personaje gris. La secretaria ascendida a ejecutiva de cuentas, que parece no tener corazón en muchas ocasiones. Ha pasado de ser una don nadie a ser respetada como mujer y como profesional. No debemos olvidar que Peggy ha tenido un hijo y lo ha entregado en adopción. Me sucede lo mismo que con Betty, no sé si es buena persona, pero me ha enamorado.


Y la guinda del pastel en cuanto a excelentes personajes femeninos en “Mad Men” lo pone la jefa de secretarias Joan Holloway. Es explosiva, con mil armas de mujer y es extremadamente eficaz en su trabajo. Desde el minuto cero te seduce y te lleva a su terreno. Ha tenido una relación clandestina con su jefe y ahora está casada con un aspirante a cirujano que espero nos tenga muchas sorpresas guardadas. Porque ya ha demostrado en alguna ocasión que tiene la mano y la lengua demasiado suelta hacia su esposa.


Pero no sólo las relaciones personales parecen romperse en esta etapa. Si no que la estabilidad laboral de la que hasta ahora gozaban todos se desmorona. Deciden comenzar de cero montando una nueva empresa y robar las cuentas que hasta ahora llevaban. No sé hacia donde nos puede llevar esta nueva trama, pero ya tengo en mi cabeza la imagen de que va a ser algo grande y que nos haga remover, al estilo “Mad Men”.

En definitiva, si alguien me preguntase qué es para mí la perfección en la ficción televisiva, diría sin dudar: “Mad Men”. Es drama, es emoción, es corazón, es pasión. Es sin duda, lo mejor. Inmediatamente me pongo a ver la cuarta temporada y espero con ganas el estreno de la quinta, porque si la calidad se mantiene a estos niveles, auguro que voy a disfrutar y emocionarme mucho, quizás demasiado.

jueves, 26 de mayo de 2011

GLEE - New York, New York



Y la segunda temporada de “Glee” llega a su fin y lo hace con el capítulo que todos llevamos dos temporadas esperando: el coro llega a New York para luchar por el primer puesto en el Campeonato Nacional; un sueño que todos hacen realidad y que explicitan a través de Rachel Berry en un arranque del capítulo realmente bueno.



Y lo hace con un capítulo muy especial. Si bien esta serie es musical, la primera parte del capítulo 22 de la segunda temporada es un musical en sí misma. Recupera la estética más clásica de los musicales de Broadway y qué mejor escenario que la ciudad de NY. Aún no puedo quitarme de la cabeza la imagen de Rachel y Finn paseando por las calles neoyorquinas seguidos por varios de sus compañeros tocando la banda sonora. Y es que esta serie es eso, es fantasía y es música y con ello han jugado hasta el último momento.



Y como final de temporada no sólo deben dar cierre al resultado de los nacionales, si no que deben cerrar las tramas de todos los personajes.

En primer lugar tenemos a Will Schuester, el capitán del coro. Su sueño siempre había sido volver a subirse en los escenarios de Broadway y aprovecha el viaje para poder firmar un contrato, decisión de la que se arrepiente a última hora, porque como é bien se ha hartado de repetir siempre, en el coro son como una familia y deben formar equipo pase lo que pase.

Después tenemos la interminable relación de Rachel y Finn, que a mí personalmente ya me empieza a cansar, tanto tira y afloja no es normal, y ¿todo para qué?: para que en el medio de la actuación se den un morreazo delante de todo el público. Sí, es muy bonito, pero no es nada del otro mundo y lo prolongan hasta la saciedad, parando la música y girando alrededor de ellos, en fin… esperemos que en la tercera temporada no tiren tanto de esta relación y exploten los demás personajes como se merecen…



Después tenemos la otra relación, la de Kurt y Blaine. La pareja homosexual de Glee, que como las demás no ofrece nada nuevo tampoco. Después de mil altibajos típicos, de yo me engancho de ti, tú pasas de mí, tú te enganchas de mí y yo paso de ti; al final comienzan una relación que se consolida capítulo a capítulo. A ver si los guionistas de Glee, que van de tan revolucionarios se atreven un paso más y exploran esta relación como se merece en la tercera temporada.



Después tenemos la otra relación homosexual de Glee, esta vez de chicas. Ellas son Santana y Brittany. La primera es una homosexual en el armario que no quiere dañar su reputación de chica facilona (cosa que no acabo de entender) y la segunda es Brittany, la tonta e ingenua del instituto, totalmente colgada por Santana, pero totalmente colgada también por Artie (el minusválido del grupo). Aquí lanzo también un órdago, y es que espero que exploren este trío y creen tramas de esas a las que nos tenían acostumbrados cuando empezó Glee.

Y ya para acabar el recorrido por los personajes más importantes, tenemos a Mercedes y Sam. Aquí nos la han colado los guionistas, ningún solo indicio a lo largo de la temporada y ¡Pam!, en un segundo nos plantan a dos tortolitos y ale, ya tienen una trama abierta para la segunda temporada, no sé, no sé, esperaba más.

Y llegamos al final de la trama arco de la temporada: el concurso nacional de coros. Y como no podía ser de otra manera, no lo ganaron. Sería muy fuerte que este tipo de serie nos vendiese un final feliz en el que todos ganan, aún así algo en el fondo de mi corazón esperaba que este grupo de inadaptados consiguiesen al fin vencer en algo; aunque ese 12º puesto ya sabe a victoria para ellos.



A mí esta serie me ha entrado muy bien, pero poco queda ya de la comedia hiriente de la que presumían en sus inicios. Los guiones cada vez son más lights y menos comprometedores. Espero que la tercera temporada sirva para reencontrarse con sus orígenes, aunque yo seguiré siendo un fiel seguidor, porque las versiones de las canciones de todos los tiempos me tienen conquistado.

miércoles, 18 de mayo de 2011

DESPERATE HOUSEWIVES - Juntas de nuevo y unidas por un gran secreto

CONTIENE MUCHOS SPOILERS



Con un episodio doble, la séptima temporada de “Desperate Housewives” llega a su fin. Y lo hace por todo lo alto. La verdad es que esta serie pasó por un par de temporadas no demasiado buenas, pero las dos últimas y en especial la séptima, han relanzado a las Mujeres de Wisteria Lane al lugar donde se merecían estar y es que esta serie es un claro ejemplo de cómo un producto televisivo que se auguraba acabado puede renacer de sus propias cenizas y elevarse el listón.

Para comenzar, al final de la sexta temporada, un viejo conocido del barrio regresa: Paul Young. No sabemos lo que viene a hacer ni qué busca, pero es una forma extraordinaria de acabar una temporada. Cuando la séptima comenzó, Paul Young es el encargado de mantener la línea argumental durante toda la temporada; no olvidemos que cada temporada de esta serie avanza hacia la resolución de un enigma, que suele venir marcado por una nueva familia o persona que llega al barrio. Así, además de tener las aventuras de las protagonistas, también tenemos algo que las une a todas y que nos acompaña durante toda la temporada a modo de hilo argumental.

El primer capítulo de este fin de temporada sirve para que las cuatro protagonistas más la nueva adquisición de la serie (Renee Perry) avancen hacia su desenlace y hacia el punto que las marcará para comenzar en la octava, pero sirve principalmente para cerrar la trama arco de la temporada (El enigma de Paul Young y Felicia Tilman).



Paul y Felicia tienen muchas cuentas pendientes que por fin parece que los guionistas han decidido cerrar, aunque nunca se sabe… porque aunque se intuye que Felicia ha muerto en un accidente de coche por culpa de las cenizas de su hija, esto no ha quedado del todo confirmado y puede ser que la resuciten de nuevo para seguir dando guerra.



Felicia ha conseguido a medias lo que quería, consigue que Paul confiese que ha asesinado a su hermana, pero no consigue matarlo, que es su gran objetivo, veremos si tiene otra posibilidad de hacerlo o la entierran para siempre.

Por otra parte, Paul Young ha evolucionado mucho a lo largo de la temporada y ha pasado de ser un personaje mezquino, oscuro y solitario a mostrarnos su parte más humana, que queda confirmada con su declaración final cuando se entrega a la policía y se culpa por el asesinato de la hermana de Felicia. Tengo la sensación de que con este final han cerrado el ciclo del personaje y en principio no creo que vuelva más, pero repito de nuevo, con esta serie nunca se sabe…



Ahora voy a pasar al segundo capítulo de este cierre de temporada, que han utilizado para cerrar el arco de temporada de cada una de las protagonistas y colocarlas en un punto comprometido para que tengamos ganas de ver la siguiente temporada.

El capítulo comienza con una breve introducción en la que se nos habla de una cena y de un asesinato, a través de unos flashazos de imagen y de la voz en off de Mary Alice nos ponemos en situación: hay un cadáver que alguien oculta. Y así retrocedemos a dos días antes.



Empezaré a hablar de las “desesperadas” una por una. En primer lugar, y la menos importante, la nueva; Renee Perry. Sigo pensando que este personaje no tiene un arco muy definido y que no deja de ser anecdótico. No le ha pasado gran cosa a lo largo de la temporada y no ha servido para mucho más que añadir un carácter nuevo al grupo de “desesperadas” y establecer un poco de tensión entre ellas y desestabilizar el matrimonio de Tom y Lynette. De Renee poco sabemos, a parte de que es vanidosa, rica y recién divorciada y de eso trata su final de temporada. Su marido ha conseguido rehacer su vida y se va a casar, en un intento desesperado ella se agarra a lo primero que tiene a manos: el alcohol y el barman, con quien empieza y termina una “relación” en el mismo capítulo. Me parece bastante facilón y desluce el resto del episodio.



En segundo lugar nos encontramos a Bree. Debo decir que desde siempre siento especial debilidad por este personaje, es mi “desesperada” favorita y aunque en esta temporada no haya estado especialmente lucida, creo que aún puede dar mucho de si. Bree ha dejado de ser tan perfecta, se ha ido quitando las ataduras poco a poco y aunque conserva muchas cosas de su pasado ya no es tan recta como antaño. Sus cenas son las mejores y su casa siempre está impoluta, pero se ha abierto a hacer locuras, algo que la ha rejuvenecido especialmente. En estos últimos capítulos ha conocido a un hombre y está comenzando una nueva relación, veremos cómo evoluciona esto.



En tercer lugar nos encontramos a Susan. Tras una temporada con una suerte nefasta, parece que la vida le vuelve a sonreír. A lo largo de los capítulos de la séptima temporada la hemos visto tener que abandonar su vieja casa por problemas económicos, trabajar limpiando la casa semidesnuda para que la vean por webcam, perder su trabajo en el colegio y perder un riñón, hasta el punto de verse al borde de la muerte. Pero por fin ha conseguido un riñón, ha conseguido dinero y vuelve al barrio, ahora las cuatro (más Renee), vuelven a estar juntas.



En cuarto lugar, está Lynette. Creo que este personaje es uno de los que más ha perdido en esta temporada. Han tenido un nuevo hijo, ha visto cómo Tom consigue un muy buen trabajo y ella se queda relegada a un segundo plano en la casa y esto les ha pasado factura, es por eso que en el final de esta temporada, ambos toman la decisión de separarse. Espero que esto no dure mucho, porque si hay una pareja que me gusta especialmente en Wisteria Lane es la de ellos. Les hemos podido ver pasar por tantas situaciones difíciles que espero que esto lo puedan superar.



Y ya por último voy a hablar de Gabrielle. Ella ha pasado momentos especialmente complicados en esta temporada. Ha descubierto que su hija no es realmente su hija, si no que se la cambiaron al nacer, se ha obsesionado por su hija biológica y cuando la pierde, la remplaza por una muñeca (ha vivido momentos de extrema locura que creí terminarían en un sanatorio), pero todo da un giro cuando descubrimos que ha sido violada por su padrastro cuando era una adolescente. Pues bien, su padrastro vuelve y ella tiene la dura tarea de enfrentarse a él en los dos últimos capítulos.



Ahora llega el momento en que se despide la temporada. Las cuatro “desesperadas” vuelven a estar juntas de nuevo, pero Carlos descubre al padrastro de su mujer amenazándola y desgraciadamente lo mata. Las amigas de Gabrielle llegan a casa en ese momento y es Bree la que toma la iniciativa y deciden ocultar el cadáver. Aquí tenemos ya el punto de partida para la temporada ocho, todas juntas de nuevo y más unidas que nunca: deben guardar con celo lo que ha pasado esa noche en casa de los Solís…



Por fin la comedia negra a la que nos tenían acostumbrados ha vuelto a Wisteria Lane, así como los secretos, las mentiras y el misterio en grandes dosis. Espero que sigan trabajando por ahí y los guionistas no nos decepcionen en la octava temporada, que yo ya estoy deseando que comience.